Conexión DF a China | Ley fintech: una oportunidad para las inversiones chinas

Mauricio Benítez Córdoba

La Ley Fintech finalmente fue aprobada en el Congreso y es una buena noticia para millones de consumidores financieros en nuestro país. Es bien sabido que la inclusión financiera se vuelve imperativa en tiempos de emprendimiento pospandemia, y el acceso a los servicios bancarios se vuelve imperativo para que miles de pymes y nuevos negocios sobrevivan, crezcan y se consoliden en el mercado local.

Mucho se ha hablado de las inversiones chinas en nuestro país. Efectivamente, han invertido millones de dólares en nuestros proyectos agroalimentarios, mineros y de infraestructura, han ganado concursos públicos e incluso participan en el mercado financiero. Pero, ¿y las fintech? ¿Llegarán inversiones también desde China para apostar por proyectos de innovación tecnológica y financiera en Chile?

“China es un ejemplo a seguir. Su población lleva décadas desbancarizada y en pocos años ha ampliado su acceso a un amplio universo de servicios financieros con WeChat y Alipay, entre otros”.

La tecnología pospandémica ha recorrido un largo camino. El sector financiero, en particular, ha logrado volverse más sofisticado y tecnológico. Las empresas financieras chilenas son un ejemplo en la región, dados sus altos estándares de seguridad, riesgo y capitalización. Las fintech aparecieron hace más de cinco años, trabajando desde el principio en sus procesos internos mirando los mejores ejemplos de bancos y autorregulandose. Sin embargo, aún quedan varios desafíos, y allí será un jugador clave. ¿Faltará más y mejor educación e inclusión financiera para nuestras pymes? Pues claramente que si.

China es un ejemplo a seguir. En efecto, su población ha estado desbancarizada durante décadas y, en pocos años, ha ampliado su acceso a un amplio universo de servicios financieros. Surgieron WeChat y Alipay, entre otros, que cimentaron el camino de acceso a cuentas, monederos, pagos, haciendo realidad la inclusión financiera para todos. Muchos han escuchado la anécdota del mendigo en las calles de China pidiendo limosna con códigos QR, que es muy cierta. Chile debe aprender de estos ejemplos para que más consumidores financieros puedan tener pleno acceso a este mercado.

Pero quedan desafíos, particularmente en el área de educación financiera. Los consumidores son en muchos casos analfabetos financieros, no están familiarizados con los conceptos técnicos y tienen poca exposición a los problemas en esta área, por lo que a menudo corren el riesgo de sobreendeudamiento o incluso de rechazo de la inclusión. Todos tenemos que trabajar en ello y muchas Fintechs podrán colaborar en inclusión y educación financiera.

En definitiva, la ley Fintech garantizará que el mercado esté regulado, opere bajo licencia y que sus jugadores sean formalmente validados por sus clientes. Tarea pendiente: más y mejor educación financiera, ese será el desafío. Es hora de que los fondos de inversión chinos y asiáticos, como también sucedió en Singapur, se asocien, inviertan y colaboren con nuestras empresas Fintech en Chile, para que vayan en esa dirección, y que los consumidores sean finalmente los principales beneficiarios.