Amnistía critica a la FIFA por no permitir el uso del brazalete “One Love” « Diario y Radio Universidad Chile
















La iniciativa emprendida por algunos equipos tuvo que ser frenada por amenazas de sanciones deportivas por parte del organismo rector del fútbol mundial.

miércoles, 23 de noviembre de 2022 9:11

Las decisiones que tomó la FIFA con respecto a la sede de la Copa del Mundo en Qatar 2022 continúan siendo cuestionadas por las organizaciones de derechos humanos.

En esta ocasión, Amnistía Internacional criticó las amenazas de la FIFA contra las federaciones que habían impulsado la campaña “One Love” en apoyo a la comunidad LGBTI y que exigían que los capitanes de los equipos llevaran brazaletes en apoyo a esta causa.

El director de justicia económica y social de Amnistía Internacional, Steve Cockburn, dijo: “Las amenazas de último momento de sancionar a los jugadores con mensajes de derechos humanos e igualdad son el último ejemplo en la actualidad del fracaso de la FIFA a la hora de respetar plenamente sus propios valores y obligaciones”. no sucede fuera de la realidad, y estos son asuntos en los que la FIFA debería predicar con el ejemplo, no reprimir”.

En este sentido, Cockburn añadió que “los acuerdos sobre muñequeras y mayor protección para el colectivo LGBTI están muy atrasados”.

La representante de Amnistía también aplaudió el “coraje” de los jugadores y equipos y agregó que “los aficionados al fútbol, ​​los jugadores y las asociaciones pueden ser un vehículo para promover los derechos humanos, y la FIFA debe responder a estos llamados lo antes posible. No solo debe promover mensajes de igualdad, sino también actuar proactivamente para garantizar la protección de las personas LGBTI”.

Finalmente, Cockburn subrayó que “no olvidemos a los trabajadores migrantes que hicieron posible este campeonato. Deben ser completamente compensados ​​por el abuso indescriptible que han sufrido”.

Las decisiones que tomó la FIFA con respecto a la sede de la Copa del Mundo en Qatar 2022 continúan siendo cuestionadas por las organizaciones de derechos humanos.

En esta ocasión, Amnistía Internacional criticó las amenazas de la FIFA contra las federaciones que habían impulsado la campaña “One Love” en apoyo a la comunidad LGBTI y que exigían que los capitanes de los equipos llevaran brazaletes en apoyo a esta causa.

El director de justicia económica y social de Amnistía Internacional, Steve Cockburn, dijo: “Las amenazas de último momento de sancionar a los jugadores con mensajes de derechos humanos e igualdad son el último ejemplo en la actualidad del fracaso de la FIFA a la hora de respetar plenamente sus propios valores y obligaciones”. no sucede fuera de la realidad, y estos son asuntos en los que la FIFA debería predicar con el ejemplo, no reprimir”.

En este sentido, Cockburn añadió que “los acuerdos sobre muñequeras y mayor protección para el colectivo LGBTI están muy atrasados”.

La representante de Amnistía también aplaudió el “coraje” de los jugadores y equipos y agregó que “los aficionados al fútbol, ​​los jugadores y las asociaciones pueden ser un vehículo para promover los derechos humanos, y la FIFA debe responder a estos llamados lo antes posible. No solo debe promover mensajes de igualdad, sino también actuar proactivamente para garantizar la protección de las personas LGBTI”.

Finalmente, Cockburn subrayó que “no olvidemos a los trabajadores migrantes que hicieron posible este campeonato. Deben ser completamente compensados ​​por el abuso indescriptible que han sufrido”.

Las decisiones que tomó la FIFA con respecto a la sede de la Copa del Mundo en Qatar 2022 continúan siendo cuestionadas por las organizaciones de derechos humanos.

En esta ocasión, Amnistía Internacional criticó las amenazas de la FIFA contra las federaciones que habían impulsado la campaña “One Love” en apoyo a la comunidad LGBTI y que exigían que los capitanes de los equipos llevaran brazaletes en apoyo a esta causa.

El director de justicia económica y social de Amnistía Internacional, Steve Cockburn, dijo: “Las amenazas de último momento de sancionar a los jugadores con mensajes de derechos humanos e igualdad son el último ejemplo en la actualidad del fracaso de la FIFA a la hora de respetar plenamente sus propios valores y obligaciones”. no sucede fuera de la realidad, y estos son asuntos en los que la FIFA debería predicar con el ejemplo, no reprimir”.

En este sentido, Cockburn añadió que “los acuerdos sobre muñequeras y mayor protección para el colectivo LGBTI están muy atrasados”.

La representante de Amnistía también aplaudió el “coraje” de los jugadores y equipos y agregó que “los aficionados al fútbol, ​​los jugadores y las asociaciones pueden ser un vehículo para promover los derechos humanos, y la FIFA debe responder a estos llamados lo antes posible. No solo debe promover mensajes de igualdad, sino también actuar proactivamente para garantizar la protección de las personas LGBTI”.

Finalmente, Cockburn subrayó que “no olvidemos a los trabajadores migrantes que hicieron posible este campeonato. Deben ser completamente compensados ​​por el abuso indescriptible que han sufrido”.